Entradas

Mostrando las entradas etiquetadas como amor

Dulce como el álmibar

Flor de la vida Dulce como el almibar Vuelves adictos a los que tocan tu piel Tu cálida sonrisa Derrite corazones Pero fueron las mala intenciones De tus mentiras Las que saben peor que la hiel Flor de la vida Que sorpresa para mí Encontrarte en este día Jamás pensé cruzarte así Sin extrañarte y sin imaginarte Subiste por una puerta y pasaste a mí lado Sin reconocerme Pero mis ojos no te olvidan Flor de la vida Otra triste ironía Cuando mas te pensaba  Cuando mas te buscaba Mas te escondías Ahora que no te deseo brotas de día Quiero probar tu delicioso almibar de tus besos Pero con cuidado Porque sé que luego tus besos Se transforman en hiel

Celeste, la que vivía comiendo

 No se sabe bien el porque, si era la causa, que vivió de cachorra en un baldío, o que en sus primeros meses no tenía dueño, pero si había algo que le gustaba a la gata Celeste era comer.  La descubrieron sus dueños después de adoptarla. Esa era su pasión principal, apenas veía a alguien en la cocina preparando algo para cocinar o guardando algún alimento, allí aparecía ella, a pedir un poco. No perdía oportunidad si es que escuchaba algún ruido en su plato, allí estaba, lista para buscar comida. También tenía otras pasiones, la que más interés le despertaba después de la comida era mirar a los gatos que desfilaban por los techos, Porota, la tía abuela de su dueño Martín había dicho, que Celeste era una gata "varonera". A causa de tanta pasión por los michis, y uno en especial que era negro, al cual le maullaba con pasión, le suplicaba con tiernos sonidos gatunos que se digne a prestarle atención. Decidió subirse al borde de la ventana a observarlo y a continuar su suplica. T...